Glow, el feminismo de los 80 se sube al ring

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Con una clara estética ochentera donde, obviamente, no pueden faltar los cardados, la purpurina, el dorado, los calentadores, los modelitos horteras y, por supuesto, mucha laca, se presenta la nueva propuesta de Netflix, Glow. Una comedia con claros tintes feministas (como la española Chicas del Cable) y de denuncia que protagonizan Alison Brie y Betty Gilpin. Quizás te suenen sus nombres de Mad Men (2014) y True Story (2015).

Ambas darán vida a dos actrices que, a pesar de ser íntimas amigas, han tomado caminos muy diferentes. Ruth (Alison Brie) ha apostado por intentar a toda costa hacerse un hueco en Hollywood. Aunque eso implique estar sin blanca y no poder pagar ni el alquiler. Mientras, Debbie (Betty Gilpin), se ha casado, es ama de casa y acaba de ser madre. Dos perspectivas vitales muy diferentes que, a pesar de todo, no les impiden ser amigas, hasta ahora.

El Piloto, 40 minutos para saber de qué va Glow

El piloto de Glow promete desde el primer momento. Tras una cabecera donde el neón es el claro protagonista, aparece Ruth en pantalla: «En el mundo hay buenos y malos. Y nosotros somos los buenos ¿Veis lo que pone en la puerta? El nombre es el de mi padre, qué cabrón. Pero esto no es por él, es por justicia […]». Un casting más al que se presenta y con el que al espectador le deja clara una cosa: no es una mujer conformista. Glow es, en el fondo, una serie feminista que nos recuerda cuán difícil era triunfar en Hollywood siendo mujer: «Nunca hay papeles así para mujeres». Una situación que, aunque ha mejorado, sigue siendo más compleja para ellas.

Sin embargo, de este casting no todo saldrá tan mal. Ruth asaltará a la directora en los baños para saber si tiene alguna posibilidad o si le puede ayudar a hacer otra prueba. Su respuesta es clara: «Buscan personas para proyectos experimentales». Lo que quiere decir porno, el último escalón para Ruth y al que no está dispuesta a bajar.

Desesperada por lanzar su carrera como actriz, Ruth acude a un casting en un gimnasio de Los Ángeles. Pero pronto se da cuenta de que no se trata de la típica audición

Así, tras sumar un fracaso más a su larga lista, y sin dinero ni para comer, Ruth acabará en otro casting. Pero esta vez no buscan a una mujer para que interprete a la secretaria del jefazo. Esta vez sí que puede ser su oportunidad, buscan a «mujeres poco convencionales». Y ella, sin pensarlo demasiado, se planta en la otra punta de la ciudad, esta vez sin maquillaje, ahora sí es ella.

Ahí, Sam Sylvia (Marc Maron), el director de casting, un realizar de cine, en horas bajas, les presenta Glow: «Las Hermosas Damas de la Lucha Libre. Una serie de lucha libre. Pero sólo de chicas. Como los tiarrones, pero con chicas».

En ese momento la mirada de Ruth es de estupefacción, pero en cierto sentido le llama la atención y, por eso mismo, no abandona el casting a la primera oportunidad. Comenzará ahí una relación amor-odio con Sam, un hombre sarcástico e hiriente que no dudará en decirle las verdades a la cara.

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Ruth y Debbie

Después de pasar la primera y segunda ronda, en cierto sentido Ruth parece feliz. Pero no, volvemos a verla en casa, teniendo que hacer una llamada, con la que no se siente muy cómoda. Necesita dinero y no le queda más opción que pedirlo prestado.

Es ahí, cuando alguien entra por la ventana. Sí, en plan adolescente: «No querías que nadie se enterara, me lo tomo en serio». Estamos justo a la mitad del primer capítulo y los guionistas nos sueltan un bombazo: Ruth está liada con un hombre casado. Hombre que en pocos minutos, sabremos que es el marido de Debbie. Tranquilo, eso sólo acaba de empezar.

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Es el momento de la segunda prueba de Glow. Toca subirse al ring. Salty El Saco Johnson será el encargado de enseñarles qué deben hacer en el cuadrilátero para pasar la prueba. Proceso condicionado por dos cosas: Primero que sean capaces de seguir unas instrucciones básicas. Segundo, que al director les guste su cara. Dos factores con las que Ruth, obviamente, va a tener claros problemas.

Sorprendentemente no pasa el casting y tiene que volver a casa. Y por si fuera poco le roban el bolso y se queda tirada en un aparcamiento sola hasta que Debbie la recoge. Nada en su vida encaja. Ni siquiera en las clases de interpretación: «Éste es el único sitio donde puedo hacer lo que quiero. No tengo adónde ir».

Siendo consciente de que Glow es su única opción, Ruth pone toda la carne en el asador. Y habiendo sido eliminada, regresa al casting con la intención de sorprender a Sam. Lo conseguirá, pero no como ella esperaba.

A seis minutos del final del piloto aparece Debbie. Su marido le ha contado la verdad y viene dispuesta a machacar a su amiga: «Quiero darte una paliza y luego no volver a verte». Rubia y morena protagonizarán la primera pelea en el ring, lo que les granjeará a ambas un hueco en Glow. Eso sí, como pareja, ¿aceptarán?

Basado en hechos reales

Esta nueva producción de Netflix, basada en el programa de los ochenta Gorgeous Ladies of Wrestling (Glow, por sus siglas en inglés), está firmada por la creadora de Orange Is the New BlackOtra serie que también tiene a la mujer como protagonista. Si quieres verla, en la plataforma de vídeo on demand tienes hasta la temporada tres. Para ver el resto, tendrás que esperar un poco.

Glow, el programa americano comenzó su emisión en 1986. Y tal como verás se emitía desde Las Vegas. El elenco real, al igual que en la serie, lo conformaron actrices, modelos y especialistas. Todas ellas entrenadas durante poco más de mes en las artes marciales que deberían practicar en el cuadrilátero. Teniendo cada una de éstas un rol asignado, encarnando papeles muy definidos: Machu Pichu, Tammé, la Reina de los Subsidios, Sheila, Zoya la Destructora, Vicky la Vikinga o Liberty Belle.

Qué esperar de Glow

Esta temporada, no sabemos todavía si habrá más entregas, está formada por diez capítulos. Nueve de ellos de a penas treinta minutos de duración, por lo que es perfecta para verla en un fin de semana. Es gracias a su estructura y planteamiento que no podrás dejar de verla. Cada uno de los episodios acaba en un punto álgido de la historia, así que decir que no a ver otro más, se te va a ser difícil.

Sin embargo, no es perfecta. Lo que más echamos en falta es conocer a los personajes secundarios. Todas esas luchadoras a las que los guionistas han dado poco protagonismo y cuyas historias nos encantaría ver en pantalla.

¿Será Glow un nuevo éxito, igual que lo han sido las recientes Por trece razones, The OA o Stranger ThingsTendremos que esperar para verlo. Mi sugerencia: siéntate en el sofá, ponte el aire acondicionado y juzga por ti mismo. Los actores dicen que más de uno de los golpes son de verdad:

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Mari Carmen Sánchez

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